New Kadampa Tradition About Meditation
Water Lily Geshe Kelsang Gyatso Palm Leaves Water Lily Leaves


La práctica de la meditación

Cada una de las veintiuna prácticas de meditación consta de cinco partes: preparación, contemplación, meditación, dedicación y práctica subsiguiente. Las prácticas preparatorias, como su propio nombre indica, preparan nuestra mente para la meditación, pues con ellas purificamos los obstáculos causados por las acciones perjudiciales que cometimos en el pasado, acumulamos méritos y recibimos bendiciones de los Budas y Bodhisatvas. Estas prácticas preparatorias se realizan al comienzo de cada sesión de meditación en combinación con las oraciones que se muestran en el capítulo siguiente, por lo que nos convendría memorizarlas. Su comentario y las instrucciones sobre cómo preparar un altar y adoptar una postura correcta para la meditación, también se encuentran en el capítulo siguiente. Si tenemos la sensación de que no progresamos en nuestro adiestramiento en la meditación, no debemos desanimarnos, sino concentrarnos en las prácticas preparatorias con sinceridad.

La segunda parte de cada práctica es la contemplación. Su propósito es generar en la mente el objeto de la meditación de emplazamiento por medio de razonamientos, reflexiones, ejemplos apropiados y análisis de las enseñanzas relacionadas con el tema que estemos tratando. Es conveniente memorizar las contemplaciones que se presentan en cada sección para poder meditar sin tener que remitirnos al texto. Estas reflexiones son líneas directrices que debemos enriquecer con razonamientos complementarios, analogías y otros ejemplos relacionados con nuestra experiencia personal que nos ayuden e inspiren.

Cuando obtengamos una imagen clara del objeto como resultado de la contemplación, debemos abandonar la meditación analítica y concentrarnos de manera convergente en él. Esta concentración convergente es la tercera de las cinco partes: la meditación propiamente dicha.

Al comienzo de nuestro adiestramiento en la meditación, nuestra concentración es, por lo general, muy débil, nos distraemos con facilidad y olvidamos constantemente el objeto de meditación. Por ello, al principio es mejor alternar la contemplación con la meditación de emplazamiento varias veces en cada sesión. Por ejemplo, para meditar en la compasión, comenzamos reflexionando sobre los diversos sufrimientos de los seres sintientes hasta que sintamos una intensa compasión por ellos. Si este sentimiento se debilita o nuestra mente se distrae, volvemos a la meditación analítica para recuperarlo. Cuando lo hayamos recuperado, dejamos la meditación analítica y nos concentrarnos otra vez en él de manera convergente.

La contemplación y la meditación sirven para familiarizar la mente con objetos virtuosos. Cuanto más nos identifiquemos con ellos, de mayor paz mental disfrutaremos. Si nos adiestramos en el camino espiritual con sinceridad y nuestro modo de vida es consecuente con las decisiones tomadas durante la meditación, lograremos mantener en todo momento una mente tranquila y apacible.



¡Subscríbase para recibir más información!
Nombre
Dirección de email
 

© 2003 Introducción a la meditación
Geshe Kelsang Gyatso and New Kadampa Tradition. Derechos Reservados.
Para más información visite, visite tharpa.com y kadampa.org